sábado, 5 de mayo de 2007

Look at me! Parte XV.














Donde Ella nos cuenta quien es y como ha llegado hasta aquí. Parte XV.

Yo no sé si soy muy distinta a la mayoría de la gente, creo que no. Estoy segura, vamos! Pero no sé por qué siento que a mí me cuesta más todo, me da más miedo, caray! Hay gente que anda todo el día de un lado para otro, sin una casa fija, sin un hogar, arriesgando, atreviéndose. Pues no sé, aventureros, conquistadores, arqueólogos, soldados, no de ahora, si no de todos los tiempos, paleontólogos, antropólogos, comerciantes, corresponsales, biólogos, reporteros, espías, ladrones de guante blanco, vendedores de especias, timadores, viajeros a secas o pastores, yo que sé! Y claro, a todos les envuelve esa aureola de magia, no? Como de cine un poco. Indiana Jones, James Bond, Mata Hari, Marco Polo, Avicena, Marco Antonio, la espía que me amó, en fin… todo ese rollo. Vale, lo de pastor tiene poco glamour, pero tiene su miga, no te creas, que yo conozco a uno que se pasa semanas enteras cruzando valles y montañas él solito, durmiendo bajo las estrellas, para llevar a sus ovejas a nuevos sitios de pasto. Es romántico, no me digas que no?
Bueno, ya sé que eso no es lo habitual y que la gente, en general, hace lo que puede y tiene un trabajito que le da para ir tirando, sin más, pero lo que quiero decir es que ¿Por qué hay gente que siente que el mundo entero es su patria y su casa y a mí en cambio siempre me gustaría ir cogidita de la mano de mi mamá, que tendría más miedo que yo, la pobre, pero al menos seríamos dos! Aunque no te creas, déjala correr a mi mamá! En fin, a lo que iba, que ¿Porqué da tanto miedo lo desconocido? Si, si, ya sé, ya sé, me repito más que el ajo, siempre hablando del puñetero miedo, pero es que no me lo saco de la cabeza. ¿Porque hay gente que parece que no tiene nunca miedo y otros, en cambio, siempre tenemos tanto? O es que los valientes también tienen mucho miedo lo único que pasa es que lo controlan, lo superan? Hay gente más valiente que otra? O hay gente que necesita emociones más fuertes para vivir? O sea que lo de la valentía sería por pura supervivencia, por no morirse, por no apagarse, o por ponerse a prueba? Hay un personaje, en la novela Tristán, de Thomas Mann, el señor Spinell, que cuando le preguntan porque siempre está tan activo y atareado, contesta:
…yo creo que cuando se es madrugador, no hay necesidad de levantarse tan temprano. La conciencia, ¡Señora…! Es muy serio esto de la conciencia…. Levantarse temprano, despiadadamente temprano, tomar un baño frío y dar un paseo por fuera, en la nieve… Esto hace que por lo menos durante una hora nos sintamos satisfechos de nosotros mismos…. Si me dejara de mi manera de ser permanecería en la cama hasta la tarde, pueden creerlo. Si madrugo, en realidad no es más que por hipocresía.
Tal cual.
Yo tengo un amigo que cuando era pequeño era un auténtico miedica, un gallina de campeonato que no se atrevía a salir fuera de noche, en el pueblo, para ir a tirar la basura. Bueno, pues este amigo, un día se hartó, cogió el saco de dormir y se fue a pasar la noche solo en el bosque, en lo alto de una montaña, él solito con los ruidos y los lobos. Increíble, no? Fue increíblemente valiente, un héroe vaya! Pero lo extraño de todo esto es que fué increíblemente valiente porque era increíblemente miedoso, eso es lo alucinante! Y ahora claro, está todo el día viajando solo por todo el mundo. Quizás la valentía es una forma de curiosidad. Cuando la curiosidad te puede, te tiras de la moto, te lanzas al vacío, te arriesgas. No la curiosidad de saber lo que hace la vecina, sino la curiosidad de conocer, conocer- se, de ponerse a prueba, de experimentar. La curiosidad de saber donde está el límite. Ser valiente es perderle un poco el miedo a la muerte, no? Que también podría ser lo mismo que perderle el miedo a la vida, si te lo miras bien.
Yo pensaba que la valentía podía tener algo que ver con lo satisfecho o insatisfecho que pudiera estar uno con su vida. Pero tampoco, sino pregúntale a la cajera del súper del lado de mi casa, que yo creo que un día de estos, o se muere allí sentada de pura pena, desilusión y decepción vital o coge una recortada y se pela a veintitrés. Pero más bien diría que va a ser lo primero, por desgracia suya, que no mía! En fin! Que a veces creo que me va a explotar la cabeza si no logro canalizar mi energía y avanzar, pero el miedo me paraliza y me va subiendo la temperatura y se me funden los fusibles, me cortocircuito, me quedo como lela, y al final estoy hecha polvo. Como si hubiera invadido Polonia, pero no me he movido del sofá o de debajo de la cama. Total, que al final, es lo que tiene, que sale más a cuenta atreverse. Cansa igual, pero enriquece, sienta bien y abre la mente. Igual no es que haya gente más valiente, igual simplemente, es que hay gente que se levanta despiadadamente temprano para, por lo menos durante una hora, sentirse satisfechos consigo mismos. Por pura hipocresía.

No hay comentarios: